México se presenta como “ganador” en la guerra comercial de Trump: Sheinbaum destaca trato preferencial y oportunidad de inversión
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México.- La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó este jueves que México ha salido fortalecido de la nueva ronda de aranceles anunciada por el expresidente estadounidense Donald Trump, asegurando que el país ha logrado mantener una posición privilegiada gracias a una relación diplomática “respetuosa y productiva” con el exmandatario republicano.
“Ahora tenemos un trato preferencial”, declaró Sheinbaum durante su conferencia matutina.
“Tiene que ver con la relación de respeto que hemos construido con el presidente Trump”. México fue uno de los pocos países excluidos de la lista de aranceles anunciada esta semana, lo que la mandataria interpretó como un reconocimiento al diálogo continuo entre ambos gobiernos.
Si bien algunas exportaciones mexicanas han sido alcanzadas por los gravámenes —especialmente el acero, el aluminio y ciertos productos automotrices que no cumplen con el T-MEC—, el gobierno federal apuesta por mantener abiertas las negociaciones. El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, viajará a Washington la próxima semana con el objetivo de lograr en un plazo de 40 días una reducción significativa en los aranceles aplicados a estos sectores.
El anuncio fue bien recibido por los mercados. El peso mexicano se apreció hasta un 1.8% y la Bolsa Mexicana de Valores registró un incremento de 2% durante la sesión matutina, alcanzando su nivel más alto desde julio de 2024.
“Sin duda, México es un gran ganador”, opinó Alberto Ramos, economista jefe de Goldman Sachs para América Latina. “El país mantiene abierta una vía para mitigar los aranceles y, en términos relativos, gana competitividad frente a economías asiáticas que enfrentan medidas más duras”.
Aun así, los retos persisten. El nuevo arancel del 25% a vehículos afecta directamente al sector automotriz, que representa cerca del 30% de las exportaciones mexicanas. La incertidumbre llevó a empresas como Stellantis a suspender obras en sus plantas de México y Canadá, mientras Toyota y Honda redujeron el pago de horas extras en sus operaciones mexicanas.
A diferencia de Canadá, que ya anunció medidas de represalia, Sheinbaum optó por evitar una confrontación. En cambio, enfocó su mensaje en destacar la estabilidad y competitividad de México como destino de inversión, y afirmó haber iniciado conversaciones con ejecutivos de Mercedes-Benz, Volkswagen y BMW para consolidar su permanencia en el país.
De acuerdo con datos del Banco de México, en 2024 las exportaciones mexicanas de automóviles al mercado estadounidense sumaron 68.7 mil millones de dólares, y las de autopartes otros 37.4 mil millones. Según Ebrard, el 84% de estas operaciones ya cumplen con los requisitos del T-MEC.
El gobierno también presentó un plan para fortalecer la resiliencia económica del país, que incluye aumentar la producción nacional de combustibles y electricidad, así como reducir la dependencia del gas natural importado. Sheinbaum planteó además elevar en 10% la producción local de vehículos para el mercado interno y diversificar los lazos comerciales hacia Europa y otras regiones.
“Vamos a mantener el acuerdo con la Unión Europea que ya fue negociado y está pendiente de firma”, aseguró la presidenta, en referencia al tratado alcanzado en enero de este año. “La prioridad es diversificar, sin perder de vista nuestro principal socio comercial”.
En medio de una reconfiguración global del comercio, México apuesta por el pragmatismo y la estabilidad como anclas de su política económica exterior. El éxito de esa estrategia dependerá, en buena medida, del desenlace de las negociaciones con Estados Unidos en las próximas semanas.